Vía Cúcuta-Pamplona, 43 kilómetros de martirio

Desplazarse por este corredor vial implica tener el riesgo de dañar los vehículos con la cantidad de baches.

Antes del peaje Los Acacios, en un trayecto de 43 kilómetros de la carretera Pamplona-Cúcuta, los conductores viven un martirio por la cantidad de baches que en algunos puntos cubren toda la vía. En época de invierno los huecos no se ven y el deslizamiento de rocas semeja una pista de obstáculos.

Desplazarse por este corredor vial que cumplió 89 años de haberse construido, significa enfrentarse al riesgo de dañar los vehículos o sufrir un accidente de tránsito por la cantidad de huecos.

Solo existen algunos sectores en buen estado y es precisamente en donde la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) intervino los puntos críticos que dejaron las temporadas de lluvias de 2011 y 2012.

En aproximadamente diez de estos sectores la capa de rodamiento está buena entre 150 y 300 metros únicamente. El resto son huecos, grietas y se aprecia la llamada ‘piel de cocodrilo’, en donde los vehículos tienen que disminuir la marcha para evitar una voltereta.

La situación se agudiza cuando llueve, porque los huecos se llenan de agua y es difícil que los conductores los vean. Por este hecho muchos han roto los cauchos (llantas). Igual pasa en la noche o cuando la visibilidad es poca.

Los baches cubren gran parte de la vía.

Los conductores para evitar accidentes optaron por plantar árboles en la entrada a Bochalema. En un recorrido hecho por La Opinión, vecinos de la vereda Curasao (Chinácota) afirmaron que hace mes y medio un carro arrolló a un anciano de 89 años.

Lo encontraron tendido sobre el pavimento y sin vida. Indicaron que este accidente se debió a la falta de limpieza de los laterales de la vía, cubiertos de maleza.

La vía se ha hecho más angosta por el pasto y las ramas de árboles. En las curvas los peatones están en constante riesgo de ser envestidos por cualquier automotor.

También se aprecia que hace meses no se le ha hecho mantenimiento, limpieza y retiro de escombros a las cunetas y alcantarillas.

Todo esto también es riesgoso, no solo para quienes se desplazan a pie, sino porque los conductores se han quedado sin espacios para estacionarse, sea para recoger, cargar o descargar mercancías.

Cansados

Vecinos, comerciantes, conductores, ciclistas y demás usuarios están alarmados por el mal estado de la carretera. No se explican por qué los dirigentes empresariales, líderes cívicos, comunales y la clase política de Norte de Santander no le exigen al Gobierno Nacional que haga mantenimientos periódicos.

El ciclista aficionado Camilo Roa Serrano, está pensando en no seguir haciendo deporte en esta carretera porque ha estado a punto de accidentarse y de ser atropellado por los vehículos que tratan de esquivar la ‘huecamenta’.

El comerciante del corregimiento El Diamante, Ciprián Cacua González, mostró un hueco que se ha formado al frente de su negocio. Decidió por cuenta propia ponerle un cono con cinta de seguridad para evitar accidentes. “Cuando pasan las mulas nos lavan a todos, así esté señalizado”, afirmó.

Los viajeros se han mostrado preocupados ante el riesgo de transitar en esta vía

El residente en la vereda Curasao de Chinácota, Juan Delgado Lazo, denunció que diagonal a su residencia hay un hueco de dos metros de ancho por 1.80 de largo y a diario caen vehículos y motorizados. “Se han estallado ruedas y accidentado motociclistas cuando llueve duro”, indicó.

El conductor Luis Parada, quien a diario hace la ruta Pamplona-El Diamante-Cúcuta, cada vez que cae en un hueco tiene que llevar el carro a reparación, lo que le implica gastos de hasta $300.000 en cambio de tijeras y amortiguadores.

El concejal de Bochalema, Julián Chacón, todos los días se para en los huecos que hay al frente de sus predios en el sector Nuevo Diamante (Chinácota) y con señas alerta a los conductores para que bajen la velocidad. Le solicitó a San Simón que así como recaudan millones tapen los huecos.

El abogado pamplonés, Santiago Burbano Rodríguez, quien se moviliza todos los días por la vía, indagó ante el Gobierno Nacional sobre el por qué no se le hace mantenimiento a la carretera.

Entre interrogantes y desaciertos no se explica cómo si en los últimos años la Concesionaria San Simón ha recaudo en el peaje Los Acacios más de 94.000 millones de pesos, “no le hacen mantenimiento a la carretera o al menos cubren los baches con tierra”.

 

“Tengo como evidencia un archivo recibido desde la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) del recaudo de 2009 a marzo de 2017. La suma es de $94.147 millones”, sostuvo.

El profesional dijo haber contabilizado más de 80 huecos, fisuras y grietas en un trayecto de 400 metros. 

Para el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pamplona, Carlos Solano, es triste ver cómo la vía Pamplona-Cúcuta está en malas condiciones. El dirigente gremial considera que la carretera tiene un deterioro del 90 por ciento.

Solano expresó que siempre que viaja observa en la vía todo tipo de accidentes ocasionados por los baches y grietas.

Convocó a las fuerzas vivas de la región para exigirle al Gobierno Nacional que mientras se construye la autopista 4G, se mejore la capa de rodamiento de la carretera actual.

El empresario del transporte, José Luis González, también se quejó por la falta de mantenimiento de la carretera y porque en los últimos años el Estado la ha mantenido olvidada.

El transportador aseguró que las personas prefieren no visitar a Pamplona para no exponer sus vidas en la carretera.

Así, aunque la ciudadanía y las autoridades se quejan, no logran unirse para exigirle al departamento y a la nación el mantenimiento de la vía. 

Compartir
Banner Notas Bottom 01

Todas las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de Publinet Solutions. Se prohibe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cuaquier idioma sin autorización escrita de su titular.